Director General de la FAO: aprovechar el potencial de la horticultura es clave para transformar los sistemas agroalimentarios y lograr dietas saludables para todos

El Sr. QU Dongyu intervino en el Congreso Internacional de Horticultura celebrado en el Japón, donde destacó la necesidad de invertir, innovar y contar con políticas más sólidas para impulsar el sector

El Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, pronuncia un discurso durante el 32.º Congreso Internacional de Horticultura en el Centro Internacional de Conferencias de Kyoto.

©FAO/Hiroshi Yamauchi

24/08/2026

Kyoto (Japón)/Roma - La agricultura debe pasar de un enfoque basado principalmente en producir cantidades suficientes de alimentos a hacer mayor hincapié en proporcionar los alimentos diversos y nutritivos necesarios para lograr unas dietas saludables, afirmó el lunes el Sr. QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), quien también destacó la contribución de la horticultura a una mejor nutrición, a medios de vida resilientes y a sistemas agroalimentarios más sostenibles.

“El éxito ya no puede medirse simplemente por la cantidad de alimentos que producimos. Debe medirse también en función de si la agricultura proporciona los alimentos necesarios para unas sociedades sanas, y de si dichos alimentos están disponibles, son accesibles y asequibles para todos”, declaró en el Congreso Internacional de Horticultura de 2026 celebrado en Kyoto, al destacar el papel de las frutas, las hortalizas y otros cultivos hortícolas en las dietas saludables, la biodiversidad, la resiliencia al cambio climático y los medios de vida.

Entre 2010 y 2024, la producción de frutas y hortalizas creció más rápidamente que la de cereales, y la horticultura representa ahora casi una cuarta parte del valor de la producción agrícola mundial: unos 1,4 billones de USD. Las exportaciones crecieron alrededor de un 2,6 % anual durante ese período, alcanzando los 175 millones de toneladas con un valor de 240 000 millones de USD en 2024.

Sin embargo, a pesar del éxito económico, esto no se ha traducido en dietas más saludables, explicó el Director General a una audiencia compuesta por científicos, responsables de las políticas, representantes empresariales y productores.

Productividad, disponibilidad y asequibilidad

El Director General señaló que la productividad, la disponibilidad y la asequibilidad constituían tres retos interrelacionados a la hora de aprovechar plenamente el potencial nutricional de la horticultura.

Los rendimientos han crecido menos del 1 % anual —por debajo de los cereales— debido a la falta de inversión en investigación, genética e infraestructuras, lo que pone de relieve el problema de la productividad.

En lo que respecta a la disponibilidad, el análisis más reciente de la FAO muestra que, en 2023, tan solo cerca de la mitad de los países producía suficientes frutas y hortalizas para cumplir la meta de la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) de consumir 400 g por persona al día. El consumo medio es considerablemente inferior, situándose en unos 80 gramos de fruta y 190 gramos de hortalizas por persona al día en el mundo.

En cuanto a la asequibilidad, los precios al productor aumentaron entre 2016 y 2025 en el 89 % de los países en el caso de las frutas y en el 93 % en el de las hortalizas, con incrementos medianos anuales de aproximadamente el 4,2 % y el 4,7 %, respectivamente.

Las tendencias actuales apuntan a importantes deficiencias en el futuro. Para 2050, las previsiones indican que menos de un tercio de los países del África subsahariana dispondrán de suministros suficientes de frutas y hortalizas para cumplir la recomendación conjunta de la FAO y la OMS.

Con unos recursos de tierras y aguas cada vez más limitados y la creciente presión que ejerce el cambio climático —con alza de las temperaturas, escasez de agua, fenómenos meteorológicos extremos, plagas y enfermedades—, el Director General instó a invertir en semillas y material de siembra mejorados, suelos más sanos, riego eficiente, mecanización y tecnologías digitales, servicios de extensión, sistemas de poscosecha y vínculos más sólidos entre los productores y los mercados.

El Director General destacó la importancia de mejorar la eficiencia de la producción.

“El crecimiento futuro debe provenir, cada vez más, de producir más con menos recursos”, afirmó.

La innovación debe llegar a los agricultores

Para progresar será necesaria una transformación, y no solo una ampliación, con los agricultores como eje central, señaló el Director General.

“Ninguna innovación, ninguna política ni ninguna inversión tendrá éxito sin su conocimiento, su confianza y su participación. Los agricultores deben reconocer la labor de los científicos e investigadores”.

La inteligencia artificial, la edición del genoma y los instrumentos digitales están acelerando el mejoramiento y reduciendo las pérdidas poscosecha, señaló el Director General, citando la labor del Centro Conjunto FAO/OIEA de Técnicas Nucleares en Alimentación y la Agricultura sobre el mejoramiento por mutación, que ha contribuido a la introducción oficial de más de 3 450 variedades de cultivos de más de 70 especies vegetales, entre las que se incluyen numerosas frutas y hortalizas.

Asimismo, abogó por que la innovación fuera accesible, asequible y fácil de adoptar, especialmente para los pequeños productores, que aportaban gran parte del suministro de frutas y hortalizas en el mundo.

Las explotaciones de 20 hectáreas o menos representan más de la mitad de la producción mundial de frutas y hortalizas, porcentaje que asciende a más del 80% en Asia y en el África subsahariana.

El Director General también instó a los gobiernos a apoyar el sector mediante la investigación, los sistemas de semillas, las infraestructuras, políticas comerciales y unos mercados que premiasen la calidad y el valor nutricional.

Combinar tradición e innovación

El futuro también debería construirse sobre la base de generaciones de conocimientos tradicionales, afirmó el Director General, y destacó los esfuerzos de la FAO en este ámbito. Casi la mitad de los 104 sistemas reconocidos en el marco de los Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial de la FAO están relacionados con la horticultura, desde los huertos de azufaifos del condado de Jia, en China, hasta las palmas datileras y los olivares del oasis de Siwa, en Egipto, pasando por los cultivos en terrazas de los Andes peruanos.

Durante una ronda de preguntas con el público, el Director General destacó asimismo la aplicación de tecnologías de vanguardia como factor que permitía aprovechar todo el potencial de los cultivos y métodos de producción tradicionales. También hizo hincapié en la necesidad de orientar a los consumidores para que modificasen sus hábitos de consumo con el fin de adaptarse a los nuevos contextos y reducir el desperdicio de alimentos.

La FAO respalda estos esfuerzos a través del enfoque de agricultura inteligente y de iniciativas como Un país, un producto prioritario, la Iniciativa Mano de la mano y la Iniciativa ciudades verdes.

En el próximo informe de la FAO, Unlocking the Full Potential of Fruits and Vegetables Globally (Aprovechar todo el potencial de las frutas y hortalizas a escala mundial), cuya publicación está prevista para 2027, se examinarán las tendencias en materia de producción, comercio y consumo, y se abordarán temas fundamentales para el sector de las frutas y hortalizas: los medios de vida, la salud, la productividad, la sanidad vegetal, el suministro de semillas y los mercados.

Las conclusiones preliminares presentadas en un acto paralelo al Congreso apuntan a la necesidad urgente de tomar medidas.


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