La Acción mundial de la FAO de lucha contra el gusano cogollero del maíz se prolonga hasta finales de 2023 con un alcance más amplio
La plaga de plantas sigue provocando la destrucción masiva de cultivos pese a los avances realizados para combatirla
78 países de África, el Cercano Oriente, Asia y el Pacífico han notificado la presencia del gusano cogollero del maíz.
22/04/2022
22 de abril, Roma - La
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
ampliará su lucha mundial contra una de las plagas de plantas más invasiva del
mundo —el gusano cogollero del maíz— que sigue destruyendo cultivos valorados
en miles de millones de USD a pesar de los avances realizados y la
adopción de una serie de medidas para hacerle frente.
“El gusano cogollero no conoce fronteras y
continúa su rápido avance por todo el mundo”, dijo hoy el Sr. QU Dongyu,
Director General de la FAO, al Comité Directivo de la Acción
mundial de la FAO de lucha contra el gusano cogollero del maíz, que aprobó una iniciativa para prolongar la
Acción mundial hasta finales de 2023 y ampliar su alcance.
Hace tan solo unos años,
en 2016, únicamente seis países africanos notificaron la presencia de
la plaga, que devora docenas de cultivos diferentes. En la actualidad, son 78
los países de África, el Cercano Oriente, Asia y el Pacífico que informan de su presencia. Solo
en África, se estima que el gusano cogollero del maíz ha provocado pérdidas de
rendimiento anuales por valor de hasta 9 400 millones de USD, señaló el Sr. QU.
La propagación del gusano cogollero está
intensificando el uso de plaguicidas, lo que pone en riesgo la salud humana y
ambiental. En respuesta a ello, la Acción mundial de la FAO de lucha contra el gusano
cogollero del maíz está coordinando medidas exhaustivas en toda África, el
Cercano Oriente y Asia.
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Se ha establecido un mecanismo de coordinación
funcional en los planos mundial, regional y nacional y a nivel de los campos de
agricultores.
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Se han probado tácticas de manejo integrado de
plagas (MIP) en ocho zonas geográficas con la obtención de resultados
satisfactorios.
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Actualmente el Centro Internacional de
Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) tiene disponibles variedades híbridas de
maíz tolerantes al gusano cogollero para probarlas y distribuirlas en países
africanos.
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Las actividades de capacitación, en colaboración
con asociados gubernamentales, han contado con más de 140 000 participantes, principalmente agricultores y promotores agrícolas.
Informes
alentadores sobre las repercusiones
Los
informes sobre las repercusiones de estas medidas son alentadores. En Burkina Faso,
se ha informado de que las pérdidas de rendimiento provocadas por el gusano
cogollero del maíz se han mantenido estables en el 5 % o por debajo
de este desde 2020 y los bioplaguicidas y el control biológico han
demostrado tener una eficacia sobre el terreno de hasta el 90 %
frente a la plaga.
A pesar de estos logros, siguen planteándose
desafíos. La plaga continúa propagándose, exponiendo así a nuevos agricultores
y sus medios de vida; la enfermedad por coronavirus (COVID-19) sigue impidiendo
la celebración de reuniones y actividades de capacitación a gran escala; la
adopción del MIP y la reducción de las pérdidas de rendimiento son desiguales
entre los países, y persiste el uso de plaguicidas peligrosos.
Como respuesta, se ha aprobado una ampliación
del calendario de la Acción mundial hasta finales de 2023. Esta ampliación
permitirá una mayor difusión de las tecnologías de MIP y, al aumentar el
alcance de la Acción mundial, esta hará frente a las múltiples amenazas de la
plaga a través de la gestión sostenible de la sanidad vegetal, que apoyará la Iniciativa
“Una salud”.
La FAO puso en marcha la Acción mundial de lucha
contra el gusano cogollero del maíz (2019-2022) en diciembre de 2019 como
respuesta urgente a la rápida propagación del gusano cogollero. La
iniciativa complementa las actividades que la FAO está llevando a cabo respecto
del gusano cogollero del maíz. La Acción mundial ha establecido un mecanismo de
coordinación que permite entablar un diálogo abierto y de colaboración para
encontrar soluciones basadas en la ciencia, apoya la creación de grupos de
acción nacionales encargados del control del gusano cogollero del maíz y ayuda
a movilizar recursos destinados a la investigación aplicada y la divulgación
técnica.