QU Dongyu, Director general de la FAO, subraya el compromiso de la Organización con la Iniciativa de Apulia sobre los sistemas alimentarios presentada en la Cumbre del Grupo de los Siete (G-7) durante la presidencia italiana
El Director General de la FAO insistió en que era de vital importancia anticiparse y prepararse para hacer frente a los riesgos, las perturbaciones y las crisis
©FAO/Giuseppe Carotenuto
Pescara (Italia) - El Sr. QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), pidió hoy que se centrara más la atención en África ante el aumento del hambre en el continente. Durante su discurso en la reunión de los ministros de Desarrollo de los países del G-7, el Sr. QU subrayó el compromiso de la FAO con una importante iniciativa presentada durante la presidencia italiana del G-7, cuyo fin es impulsar la seguridad alimentaria en el continente y más allá.
El Director General de la FAO remarcó el hecho de que 733 millones de personas en todo el mundo - es decir, una de cada 11 - padecieron hambre en 2023, y en África la cifra va en aumento. “Por ese motivo, tenemos que centrar más la atención en este continente y trabajar en estrecha colaboración con la Unión Africana y los dirigentes africanos a fin de incrementar y orientar más adecuadamente nuestras inversiones allí donde más se necesitan y donde pueden tener repercusiones a gran escala”, dijo el Sr. QU.
Por esa razón, el Director General señaló que la iniciativa del G-7 relativa al café propuesta por la Presidencia italiana era un buen ejemplo de ello, por tratarse de un sector cuyo producto se encuentra entre los más comercializados del mundo, correspondiendo el 80 % de la producción mundial a alrededor de 25 millones de hogares agrícolas de muchos países de África, América Latina y Asia.
El Director General reiteró el compromiso de la FAO con la Iniciativa de Apulia sobre los sistemas alimentarios del G-7, que se centra en los países de ingresos bajos y apoya proyectos en África, presentada en junio durante la presidencia italiana del grupo. La describió como un instrumento importante cuyo objetivo es abordar los obstáculos estructurales que afectan a la seguridad alimentaria y la nutrición e impiden crear sistemas agroalimentarios eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles.
La iniciativa está asimismo en consonancia con el interés de la FAO en tratar las interrelaciones entre el cambio climático y los sistemas agroalimentarios, dijo el Sr. QU.
Según el Director General de la FAO, ya se conocían tanto las políticas, las inversiones y las leyes necesarias para transformar los sistemas agroalimentarios y alcanzar la seguridad alimentaria como las soluciones innovadoras, inclusivas y equitativas para financiarlas. Señaló que, no obstante, el déficit de financiación para poner en práctica esas soluciones puede ascender a varios billones de USD, por lo que se requiere una ampliación de la financiación en los países donde el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición llegan a límites más alarmantes.
Tras referirse a la financiación, el Sr. QU insistió en que, a fin de transformar los sistemas agroalimentarios mundiales, también era de vital importancia anticiparse a los riesgos, las perturbaciones y las crisis y prepararse para hacerles frente.
Con ese fin, la FAO ha propuesto al G-7 un servicio de financiación para crisis alimentarias causadas por perturbaciones, diseñado en estrecha colaboración con el Programa Mundial de Alimentos y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas.
El instrumento es un esfuerzo a escala mundial encaminado a proporcionar financiación para medidas preventivas y planes de respuesta rápida en previsión de altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. Se ha diseñado con el objetivo explícito de prevenir agravamientos, salvar vidas y ahorrar recursos de los donantes. Centrado en el uso de avances científicos y en el análisis de peligros y exposición a riesgos, permite ofrecer seguros paramétricos eficientes y eficaces para 12 peligros específicos. Aprovecha asimismo fondos de donantes, del sector privado y de inversión para abarcar más peligros y zonas geográficas mediante instrumentos y metodologías destinados a asegurar ante las catástrofes.
El Sr. QU dijo que existían claras pruebas de la relación beneficio-costo de las medidas preventivas, que oscila entre 1 a 3 y 1 a 10, en función del contexto y los tipos de intervención. Incluso una pequeña suma de dinero en efectivo entregada con un solo día de antelación puede impulsar cambios y mejoras en el bienestar, afirmó el Director General.
Añadió que, para no depender de la financiación pública, era necesario crear mecanismos innovadores y de financiación combinada orientados a atraer la financiación privada mediante compañías de reaseguros, así como optimizar el uso de los fondos de los donantes para conseguir una mayor eficiencia y garantizar la sostenibilidad.
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