La diversidad genética de nuestras plantas y bosques está en peligro, según se advierte en nuevos informes de la FAO

Para lograr sistemas agroalimentarios resilientes es fundamental empoderar a los agricultores, los Pueblos Indígenas, las comunidades locales y los científicos para que conserven y utilicen los recursos genéticos

© Crop Trust

“Fortalecer la conservación y el uso sostenible de los recursos fitogenéticos no es solo una prioridad agrícola, sino una necesidad fundamental para garantizar un futuro más sostenible, resiliente y seguro en términos alimentarios para todos”, señala el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, en el prólogo del informe

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26/03/2025

Roma - La diversidad genética es fundamental para crear sistemas agroalimentarios más resilientes que puedan afrontar desafíos como los cambios en los patrones climáticos. Dado que el 80 % de los alimentos que consumimos son de origen vegetal, preservar una gran diversidad de materiales genéticos permite a los agricultores producir cosechas y variedades adaptadas a sus entornos locales, lo que mejora la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia.

En un momento en el que el mundo se enfrenta al hambre, la malnutrición y la pobreza generalizadas, agravadas por la pérdida de biodiversidad, el cambio climático, la degradación del suelo y los conflictos, existe una necesidad imperiosa de detener la pérdida de los recursos genéticos que sustentan los sistemas agroalimentarios.

En dos informes publicados esta semana bajo los auspicios de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura (CRGAA), de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se subraya la necesidad de actuar con urgencia.

En el Tercer informe sobre el estado de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en el mundo, publicado el lunes, y el Segundo informe sobre el estado de los recursos genéticos forestales en el mundo, publicado el miércoles, se revelan tendencias preocupantes en la diversidad vegetal y forestal mundial. Por ejemplo, más del 40 % de todos los taxones estudiados ya no están presentes en al menos una de las zonas donde antes se cultivaban o se daban de forma natural, mientras que cerca de un tercio de las especies arbóreas están amenazadas.

Los informes se publicaron durante la 20.ª reunión ordinaria de la CRGAA, en la que gobiernos y agentes no estatales examinaron la situación mundial y abogaron por la aplicación de políticas y prácticas que protejan y promuevan la diversidad genética en los sistemas agroalimentarios.

El estado de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en el mundo

El término “recursos fitogenéticos” se refiere al material genético de origen vegetal de valor real o potencial para la alimentación y la agricultura, incluido el material de especies domesticadas y silvestres. Estos recursos pueden utilizarse para alimentos, piensos y productos no alimentarios como medicinas, combustibles, fibras, ropa u ornamentos.

Apoyar la diversidad genética en la agricultura no solo comprende la protección de especies y variedades, sino también la preservación de prácticas y culturas tradicionales de todo el mundo, incluidas las de los Pueblos Indígenas, los pequeños productores agrícolas y las comunidades locales. Estos pueblos son los guardianes de gran parte de los recursos genéticos y la biodiversidad del mundo.

En el Tercer informe sobre el estado de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura en el mundo de la FAO se ofrece una evaluación mundial del estado de la conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos.

En el documento, basado principalmente en información facilitada por 128 países y varios centros de investigación internacionales, se destacan las pérdidas de diversidad vegetal y las preocupantes deficiencias existentes en lo que respecta a la disponibilidad de datos.

También se ofrecen algunas noticias positivas. Por ejemplo, desde 2009 se ha producido un aumento del 8 % en la conservación de semillas u otros materiales vegetales en “colecciones de germoplasma”, lo que contribuye a garantizar que los recursos genéticos necesarios para futuros programas de mejora sigan estando disponibles. En términos de valor, el mercado de semillas a escala mundial aumentó de 36 000 millones de USD en 2007 a más de 50 000 millones de USD en 2020, y 40 países (más de dos tercios de ellos países en desarrollo) informaron de mejoras en sus sistemas de semillas, lo que facilitó la adopción de las variedades de cultivos más adecuadas por parte de los agricultores.

Aunque las capacidades humanas e institucionales mundiales han mejorado, por ejemplo, en cuanto a una mayor aplicación de biotecnologías que aumentan la eficiencia en la utilización y conservación de los recursos fitogenéticos, los progresos han sido desiguales. El fortalecimiento de estas capacidades es fundamental para aplicar plenamente el Segundo plan de acción mundial para los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y cumplir otros compromisos mundiales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.

“Fortalecer la conservación y el uso sostenible de los recursos fitogenéticos no es solo una prioridad agrícola, sino una necesidad fundamental para garantizar un futuro más sostenible, resiliente y seguro en términos alimentarios para todos”, señala el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, en el prólogo del informe. 

El estado de los recursos genéticos forestales en el mundo

En el Segundo informe sobre el estado de los recursos genéticos forestales en el mundo se evalúan la conservación, la utilización sostenible y el desarrollo de los recursos genéticos de árboles y otras plantas leñosas. En el documento se constata que la disponibilidad de información sobre los recursos genéticos forestales ha aumentado, pero sigue siendo insuficiente, lo cual obstaculiza los esfuerzos por mejorar la gestión de estos recursos.

La disponibilidad de información sobre las especies de árboles y otras plantas leñosas ha aumentado gracias a las evaluaciones taxonómicas y de amenazas llevadas a cabo durante el último decenio. No obstante, la mayoría de estas especies siguen sin estar suficientemente estudiadas.

A nivel mundial existen aproximadamente 58 000 especies de árboles, unas 1 600 especies de bambúes leñosos y más de 600 especies de ratanes (palmeras trepadoras). Las especies de árboles amenazadas, que representan en torno al 30 % del total, se encuentran en todo el mundo, pero la mayoría crecen en zonas tropicales y subtropicales.

Según el informe, casi dos tercios de los países mantienen inventarios nacionales de recursos genéticos forestales y recopilan información de diversas partes interesadas. En todo el mundo, los países informaron de más de 2 800 especies de árboles y otras plantas leñosas, de las cuales casi 1 800 han sido caracterizadas genéticamente. Aproximadamente 1 400 y 1 100 especies están incluidas en programas de conservación in situ y ex situ, respectivamente.

A nivel mundial, la deforestación, la degradación de los bosques, el cambio climático, los incendios, las plagas y enfermedades y las especies invasoras amenazan a muchas especies de árboles y otras plantas leñosas, y erosionan su diversidad genética. En el informe se señala que las especies comunes y ampliamente distribuidas mantienen niveles elevados de diversidad genética, mientras que las especies raras y amenazadas han perdido una cantidad considerable de su diversidad.

Más de dos tercios de los países disponen de programas nacionales de semillas de árboles, pero muchos sufren escasez de semillas y otros materiales reproductivos. Esto plantea dificultades para el establecimiento de nuevos bosques y la consecución del objetivo de aumentar en un 3 % la superficie forestal mundial para 2030.

Aunque en los informes de los países se muestran muchos ejemplos de cómo los recursos genéticos forestales han contribuido al desarrollo sostenible, la conciencia internacional sobre la importancia de estos recursos sigue siendo escasa. Para subsanar esta y otras deficiencias es necesario redoblar los esfuerzos encaminados a la aplicación del Plan de acción mundial para la conservación, la utilización sostenible y el desarrollo de los recursos genéticos forestales.

“Invertir en los recursos genéticos forestales y gestionarlos de forma sostenible permitirá la adaptación de los bosques del mundo al cambio climático, al tiempo que se incrementa la productividad y se desarrollan nuevos productos; ayudará a salvaguardar el bienestar humano y a mantener la salud de los bosques”, señala el Director General de la FAO en el prólogo del informe.

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Nicholas Rigillo Oficina de Prensa, FAO [email protected]