Países de América Latina y el Caribe y la FAO acuerdan fortalecer los sistemas públicos de abastecimiento para enfrentar la inflación alimentaria
Representantes de 16 países definen acciones conjuntas prioritarias respecto a las políticas y estrategias para enfrentar la inflación de los precios de los alimentos y garantizar el acceso sostenible alimentario y la lucha contra el hambre en la región.
©FAO/Palova Brito
La región ha registrado avances en la reducción del hambre y la inseguridad alimentaria. En 2025, alrededor de 32 millones de personas padecieron hambre, equivalente al 4,8 % de la población regional. Sin embargo, el acceso económico a una dieta saludable constituye uno de los mayores desafíos. En 2025, el costo promedio de una dieta saludable en América Latina y el Caribe alcanzó 4,91 dólares por persona al día, el valor más alto del mundo.
Frente a este escenario y a los desafíos climáticos, representantes de 16 países miembros de Red de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos (Red SPAA) reafirmaron su compromiso de fortalecer estos sistemas como herramientas estratégicas para enfrentar la inflación alimentaria, mejorar el funcionamiento de los mercados de alimentos, la transparencia de los precios, la generación de stocks y reservas estratégicas y el fortalecimiento de programas orientados a garantizar el acceso a alimentos saludables que aporte directamente a la población especialmente a aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad en zonas rurales, urbanas y periurbanas. A esta iniciativa también se sumó el Comunidad del Caribe (CARICOM) quien por primera vez participó de este espacio de integración regional.
La XI Reunión de la Red SPAA fue organizada en Santo Domingo de manera conjunta por la FAO y el gobierno de Brasil, por medio de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB) y el Ministerio de Desarrollo y Asistencia Social, Familia y Lucha contra el Hambre (MDS), en el marco del Programa de Cooperación Sur-Sur Brasil-FAO, y el Instituto de Estabilización de Precios (INESPRE) de Republica Dominicana. La FAO cumple un importante rol como secretaria ejecutiva de la Red hace más de una década, coordinando su funcionamiento, brindando asistencia y asesoría a las instituciones públicas de los países miembros, además de facilitar la cooperación.
En el encuentro, países miembros intercambiaron experiencias y analizaron los principales desafíos de América Latina y el Caribe hacia la garantía al acceso a alimentos saludables y a mejores precios en favor del consumidor y a lograr sistemas públicos de abastecimiento cada vez más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles.
Los miembros de la Red aprobaron una declaratoria que establece una agenda de acciones conjuntas, entre las prioridades, el fortalecimiento de las capacidades institucionales de los sistemas públicos de abastecimiento; el desarrollo de mecanismos transparentes de gestión y estabilización de precios; la mejora de los sistemas públicos de información e inteligencia de mercados; el establecimiento de mecanismos de alerta temprana y reservas estratégicas de alimentos; y la ampliación de los programas de compras públicas de alimentos con participación de la agricultura familiar, campesina e indígena, las mujeres y los jóvenes rurales, cooperativas y asociaciones de productores.
La XI reunión fue inaugurada por el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, que destacó que combatir el hambre exige actuar al mismo tiempo sobre la producción, la generación de ingresos para los productores, la protección social y el abastecimiento eficiente e inclusivo que acerque a los productores con los consumidores. Además, señaló que el hambre no se derrota con el trabajo de una sola institución, sino que es necesario establecer una estrategia de trabajo que sume más instituciones en un trabajo conjunto para la búsqueda de soluciones.
El representante de la FAO en República Dominicana, Rodrigo Castañeda, señaló que “ante la crisis climática, las tensiones geopolíticas y la inflación alimentaria, fortalecer los Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de alimentos es clave para construir sistemas alimentarios resilientes y garantizar el acceso más equitativo y eficiente a los alimentos”.
El Secretario Ejecutivo del Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA) de Brasil, Eric Moura, señaló que “Esperamos que la Red SPAA se fortalezca como un espacio permanente de cooperación, aprendizaje mutuo y construcción de una agenda regional duradera de lucha contra el hambre y de promoción de la seguridad alimentaria y nutricional”.
Panamá en la presidencia de la red
Durante la reunión se escogió a Panamá, representado por el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), para la presidencia de la Red SPAA para el período 2026-2028. La institución gubernamental tiene como función implementar las políticas de mercadeo, apoyando al productor nacional en la comercialización y mercadeo de sus productos, para el crecimiento y desarrollo del sector agrario. La vicepresidencia estará a cargo de Uruguay, representada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Nilo Murillo Robles, director-general del IMA, resaltó que la integración entre los países para hacer frente a los problemas comunes, como la inflación de los alimentos y el hambre, son clave para hacer más eficientes las políticas públicas. Además, expresó su compromiso y reconoció la importancia de asumir la presidencia de la Red SPAA y el rol estratégico de este espacio regional que actualmente cuenta con 19 países miembros.
Por otro lado, los países decidieron definir que la sede de la XII reunión de la Red será Panamá, en el 2027.
Los SPAA: la vinculación entre la producción local y el consumo
Los Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos (SPAA) cumplen un papel estratégico para asegurar una oferta estable, mejorar la transparencia de los mercados, reducir las brechas entre los precios en origen y al consumidor y acercar alimentos saludables a las poblaciones rurales, mujeres, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, pequeños productores y hogares de menores ingresos en las ciudades.
Las compras públicas, los programas de alimentación escolar, los mercados públicos y populares, las ferias libres, las reservas estratégicas de alimentos básicos, las tiendas y unidades móviles, los circuitos cortos de comercialización y la venta directa constituyen herramientas fundamentales para vincular la producción local con el consumo, focalizando la política pública alimentaria. Cuando estos instrumentos incorporan de manera efectiva a la agricultura familiar, permiten mejorar los ingresos de los productores, dinamizar las economías territoriales y locales, además de, reducir la intermediación innecesaria y facilitar el acceso de la población a alimentos frescos, con mejor calidad, saludables y culturalmente pertinentes.
Contactos
Palova Brito Comunicadora Programa de Cooperación Sur-Sur Brasil-FAO [email protected]